Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

Carta desde San Pedro
( 14 Votos )
19.07.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto 

 

Este año he decidido quedarme en Europa para pasar mis vacaciones, y como un año es un año, he elegido el Mar Menor, y más concretamente las playas de San Pedro, por fin una playa familiar, solo falta que como decía Serrat, ‘Niño, deja ya de joder con la pelota’, pero no pierdo la esperanza de que la alcaldesa de San Pedro el año que viene también prohíba la entrada de menores de edad.

Ya puedo leer tranquilo las noticias que llegan de la capital, y no salgo de mi asombro. Si en vez de Rajoy es Pedro Sánchez quien fuera presidente y no recibe a los agricultores, estaban ya los tractores pasado Hellín, pero donde hay patrón no manda marinero, y hasta los empresarios agrícolas se conforman con que Mariano esté buscando hueco en medio de agosto para recibirlos.

Mi vecino de sombrilla está ilusionado con su paisano Alberto Garre, y es que la tierra tira. Para que luego digan que no está produciéndose un cambio generacional en la política murciana, le digo, gente nueva es lo que se necesita me responde. Esto es lo que hay.

Estoy convencido que Alberto Garre hará mucho daño, lo que está por averiguar es a quien. La próxima vez que me cruce con él le preguntaré por qué mantuvo de Consejero de Educación a PAS.

Este mes a los empleados públicos nos llega la subida con carácter retroactivo del 1%, así que le he dicho a mi suegra que esta semana los quintos para la nevera los pongo yo, o mejor dicho, Montoro. De la subida salarial lineal que propuse no me ha hecho caso ni Dios, así que de los sindicatos mejor ni hablamos. Espero que la próxima vez que hablen de subir el salario empezando por los sueldos más bajos a algunos se les caiga la cara, aunque sea de vergüenza.

Menos mal que el SMS parece que ha salido de la UCI y se aprecian síntomas de vida inteligente en el edificio Habitamia, así que he decidido meterme en el Mar Menor, la última vez me salieron salpullidos en los brazos. De momento veo una medusa que está echando un líquido raro, le pregunto a mi suegra si la ordenanza municipal dice algo de si está prohibido que las medusas meen, pero ya va por el tercer quinto y está con su amiga hablando de que con Franco se vivía mejor, y que por fin hay ya una playa decente y como Dios manda.

Me temo que haber elegido la nueva reserva espiritual de occidente no ha sido buena idea. El año que viene cambio de sitio, o mejor aún, cambio hasta de suegra.