Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

Paseando con Alberto Garre (primera parte)
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21.09.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto 

 

Sabe que cada día que pasa sus expectativas electorales aumentan como la espuma, por eso no tiene prisa en presentar públicamente su alternativa a la sociedad murciana, y prefiere seguir viendo pasar cadáveres políticos por la puerta de su casa, y como diría Joan Manuel Serrat, últimamente pasan  de dos en dos y de tres en tres.

Lleva la bandera de España en el móvil, pero cuando llevas un tiempo hablando con él, te das cuenta que la de la Región la lleva en el corazón clavada.

A estas alturas de su vida ya no esconde nada, y no tiene ganas ni tan siquiera de guardar rencor, y eso que tiene motivos más que suficientes para que el estómago se le revuelva cuando piensa en todos aquellos que le pedían favores y ahora incluso le niegan el saludo.

Se ha llevado tantas decepciones en los dos últimos años como alegrías le da la gente que no para de insuflarle ánimos por la calle, mucha gente se le acerca para animarle a que siga en política, incluso uno le dijo que había sido el mejor presidente que habíamos tenido, y no es por restarle méritos, pero el nivel que tenemos hay que reconocer que ha bajado bastante, sobre todo  en los dos últimos presidentes.

Tiene claro que hay gente demasiado nerviosa con él, sobre todo los fontaneros de los partidos políticos que cuando ven las encuestas caseras que hacen, se dan cuenta de que Garre podría tener una influencia clave en las próximas elecciones, el único miedo que tiene, es que Mariano decida convocar las elecciones y les obligue a forzar la maquinaria que están preparando para presentarse a ellas, y las prisas sabe que no son buenas consejeras.

Una de sus grandes virtudes es su memoria, y por eso cuando hablamos del Pacto del Agua que ahora se negocia, dice que ya con Maria Antonia Martínez se firmó y es prácticamente lo mismo, y que el problema del AVE se resuelve simplemente cumpliendo los compromisos que se adquirieron en 2006, por cierto, hay que reconocer que ha sido el único presidente que no ha mentido a la plataforma pro soterramiento. Que no es poco.

Niega que la comunidad agrícola esté detrás de él, pero se contiene cuando le comento que no entendí la actitud de Ramón Luís cuando hace unos meses, González Pons puso firmes en Alicante a más de uno.

Se equivoca si alguien piensa que su proyecto político, que presentará si no se adelantan las generales en primavera, lo basará en el rencor o en sacar a relucir los muchos trapos sucios que conoce, al contrario, sabe que la sociedad murciana no quiere más problemas sino soluciones.

El Agua, la Financiación y las Infraestructuras serán la base de su argumentación, pero por encima incluso de esto, estará la defensa de la Región y la honradez, pues no entiende la política sin un código ético.

Se echa las manos a la cabeza cuando ve como los estatutos del partido popular son pisoteados, pues ni tan siquiera se cumplen cuando se trata de dar ejemplo en la lucha contra la corrupción.

Le gustaría contar con mucha gente de su anterior partido, y sabe que su gran nicho de votos será el centro derecha regional, pero tambien es muy consciente de que la transversalidad jugará un papel clave para llegar a más gente, tiene muy claro que hay miles de ciudadanos huérfanos  de referentes, y también sabe que la nueva ley electoral le favorecerá, pues gran parte del éxito de su proyecto se basa en su personalidad y su valentía.

También es consciente de que las maquinarias de los partidos son poderosas, y por eso no creo que deje muchos cabos sueltos, pero la experiencia le ha enseñado que la traición forma parte del juego. Hay gente que se está jugando sus habichuelas y lo sabe.

El partido popular se equivocó al darlo por finiquitado, y peor aún, comete un gravísimo error al negarle el pan y la sal, pues muy probablemente, Garre no sea el problema que pueden tener en el futuro, sino parte de la solución, así que harían bien los poderes fácticos del partido, en dar la orden a sus lacayos que cuando se crucen con él, vuelvan a no mirar para otro lado.