Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

¿República Independiente Catalana o República Bananera Catalana?
( 8 Votos )
11.10.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto 

 

 Si no fuera por la gravedad del tema, sería para partirse de la risa. Lo de ayer 10 de octubre pasará a los anales de la historia de Cataluña, que nadie lo dude. Que el Molt Honorable President decidera él por su cuenta proclamar la República Independiente Catalana y en la frase siguiente dejarla en suspenso sin tan siquiera someterla a votación, es el mayor insulto que podría recibir no solo el propio Parlament, sino la ciudadanía.

Pero es lo que tiene que los mediocres lleguen tan alto, y de eso, de mediocres me refiero, en la Región de Murcia tenemos para dar, vender y regalar.

La culpa de que muchos de nuestros dirigientes sean mediocres e incompetentes, estos dos conceptos suelen ir de la mano, no la tienen ellos, sino nosotros que con nuestros votos, nuestros silencios y a veces nuestra indiferencia, nos dejamos gobernar por gente que antepone siempre su interés personal al público.

Lo de Cataluña sigue siendo un vodevil, un gobierno que pretende adueñarse de la palabra independencia con menos del 40% de la población de su parte, que pretende iniciar un viaje de larga distancia en un coche que no tiene asientos para todos, y encima comienza a escasear el dinero para llenar el depósito de gasolina.

Reconozco que ayer tuve durante un segundo las ganas de que el parlament hubiera declarado sin ningún complejo la República Independiente, y que todos aquellos que utilizan la bandera del independentismo de forma insolidaria, egoista y a veces despótica, hubieran amanecido hoy con su 'corralito', con empresas que se marchan y con una importante bajada de demanda de su oferta. Reconozco que me hubiera gustado hacerles probar su propia medicina, y reconozco que durante ese segundo había imaginado que ante la revuelta popular que se hubiera producido, los Puigdemont, Turull, Junqueras y Más, el autentico ideólogo de todo esto, hubieran pedido a la Guardia Civil y a la policía que echaran una mano a los Mossos para detener a las masas.

Pero por fortuna la mediocridad tiene eso, que ni tan siquiera son valientes para llegar hasta el final con sus ideas. Por eso, con todas las grandes diferencias que tengo con la CUP, reconozco que son los únicos que no tienen un discurso oculto, son sectarios  desde el minuto uno.

Ayer 10 de octubre muchos focos internacionales estaban dirigidos a Cataluña, y pudieron dar fe de que en España y Cataluña somos así de gilipollas e impredecibles. Es lo que tiene la mediocridad.

Menos mal que siempre nos quedarán Borrell, Serrat y Coscubiela.

PD.: Quien me iba a decir a mi que pediría que visto como está el patio que dejen actuar a la economía para que nos saquen de este entuerto. Pero es que la pela es la pela.