Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

El fracaso del Plan Estratégico Turístico 2015 – 2019
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17.10.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto  

 

 Estamos en el ecuador del Plan Estratégico Turístico que aprobó el gobierno regional. Es hora de analizar un Plan que tenía como objetivo principal marcar el futuro turístico en la Región de Murcia.

Dicho Plan, nació con grandes deficiencias, ya que lamentablemente en él no participaron, entre otros, uno de los agentes turísticos más importantes: Los Ayuntamientos.

Ninguna corporación local tuvo ni voz ni voto en la elaboración de dicho Plan. La Ley de Turismo, del que no me cansaré de repetirlo, eliminó de un plumazo que los ayuntamientos, a través del Consejo Asesor, participaran en la política turística regional, y las consecuencias se están visualizando lamentablemente.

Dicho Plan tenía tres objetivos fundamentales para su posicionamiento en el mercado turístico:

1.- Mejorar la percepción del destino “Región de Murcia – Costa Cálida” a nivel nacional e internacional.

2.- Generar prescripción aumentando el índice de fidelización

3.- Potenciación de la marca Mar Menor

Dos años después, es evidente que ni la fidelización, ni la marca Costa Cálida, y mucho menos la potenciación de la marca Mar Menor, han tenido éxito. Al contrario, la marca Costa Cálida es superada por productos turísticos específicos. Cartagena: Puerto de Culturas, está convirtiéndose en un destino específico con marca propia, lo que dice mucho a favor de su plan estratégico.

La marca Mar Menor, no solo ha sido potenciada, sino que está arrastrando a otros productos por una deriva difícil de frenar. Hoy en día, decir Mar Menor es sinónimo de pésima gestión sostenible, y sobre todo, ejemplo de lo que no hay que hacer.

Otro de los puntos clave del Plan Estratégico, fue el desarrollo de productos turísticos:

Sol y playa, Religioso, Cultural y Ciudades, Senior, Naútico-Buceo, Fútbol, Golf, Naturaleza, Salud y Belleza, Médico, Gastronómico, Enoturismo, Camping, Cruceros e Idiomático.

En total catorce productos turísticos. Dos años después, alguien debería dar explicaciones de la situación de algunos de estos productos. Por ejemplo, el peso del producto Naturaleza, que apenas llega al 2%, sigue a fecha de hoy en los mismos parámetros.

Pero lo que llama poderosamente la atención del Plan Estratégico son las ausencias de productos y destinos concretos y que el tiempo ha demostrado tener identidad propia, como son la ciudad de Cartagena y el Noroeste murciano.

No olvidemos, que en un ejercicio de descoordinación absoluta, en las últimas ferias de turismo de Madrid se escenificó la realidad turística regional, con unos cuantos municipios teniendo su propio stand, al margen del institucional, e incluso Cartagena presentando su oferta por su cuenta y riesgo.

Ello es consecuencia de la falta de participación de la mayoría de los agentes turísticos, en un ‘Libro Blanco sobre Turismo’, solo la Mesa de Turismo, formada por la parte empresarial, hizo sus aportaciones a este particular y sesgado Plan Estratégico, y por lo tanto, los grandes profesionales turísticos que desarrollan su actividad en ayuntamientos y/o empresas del sector, fueron ignorados y a veces despreciados sin ninguna razón objetiva.

Así que lo mejor que podría pasarle al Plan Estratégico, es que el nuevo consejero competente en esta materia, reabra el debate y actualice dicho Plan, abriendo la participación a todos los agentes implicados.

Seguir teniendo como objetivo la potenciación del Mar Menor, o de la Marca Costa Cálida sería seguir apostando a caballo perdedor. El sector turístico regional necesita que piensen, hablen y opinen aquellos que no solo tienen como uno de sus principales objetivos vender casas de segunda residencia a los europeos. El Sector Turístico es mucho más serio y profesional que esto.

Si seguimos haciendo la guerra cada uno por su cuenta, nuestro destino se debilita, sería todo un detalle que por ejemplo, la Consejería de Turismo entienda este sector como una industria fundamental, y lo lógico, lo normal, es que la propia Consejería tuviera su cuartel general en Cartagena, santo y seña del turismo regional.