Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

ITV's: El juguete de moda
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18.10.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto  

 

Desde hace años, algunos veníamos denunciando la insostenible y vergonzosa actuación y gestión de la Comunidad a través de su Dirección General en la ITV de Alcantarilla. Muchos teníamos claro que sólo se perseguía un objetivo: acabar con ella y ponerla en manos de la empresa privada.

Ahora, mientras Ciudadanos y Partido Popular lo tienen claro y nunca han engañado a nadie, no solo no creen en lo público, sino que fían parte de su gestión pública al sector privado (sinónimo de incompetencia), donde los empresarios suelen obtener sin apenas riesgo grandes beneficios, el PSOE sigue diciendo que sí pero no, no pero sí, y solo PODEMOS tiene claro que este servicio público podría gestionarse perfectamente desde el ámbito público y convertirlo en una gran fuente de ingresos para las maltrechas arcas regionales, los trabajadores de las ITV’s de la región en general, pero los de la ITV de Alcantarilla en particular, siguen en medio de esta guerra absurda, con incompetentes y mentirosos al frente de la artillería que disparan a veces sin mirar las bajas que están ocasionando y los efectos colaterales que están produciendo. Al final el juguete terminará roto y destrozado.

Un puñado de empleados públicos sigue perdiendo los nervios y dinero a base de hacer paros parciales para llamar la atención sobre el futuro del servicio, pero sobre todo del suyo propio.

El tiempo juega a favor de quien tiene el poder, y saben que los empleados públicos no podrán seguir manteniendo una presión alta, ya que a primero de cada mes hay que pagar hipoteca, comidas, luz, agua y encima impuestos para pagar entre otros a quienes le están disparando sin remordimiento.

Por eso es más necesario que nunca que la responsabilidad de quienes tienen que decidir expulse del debate al interés personal, que la chulería deje paso a la planificación, que la imposición se retire en beneficio del consenso, y que el futuro de muchas personas y familias sean tenidos en cuenta antes de tomar una decisión.

Con números en la mano, las ITV’s son algo más que rentables, y también con datos en la mano, está demostrado que la liberalización total no conlleva una rebaja sustancial de los precios, en cambio, lo que si lleva aparejado automáticamente es una pérdida de la calidad del servicio, fundamental en este caso, ya que la moneda de cambio que ofrezcan muchas empresas, en caso de ser privatizado, no será el factor económico, sino la facilidad en pasar la revisión en un determinado punto.

Alguien podría, dentro de su argumento, aludir a que la administración podría poner a inspectores a vigilar las empresas autorizadas para que ‘pasar la ITV’ no fuera un coladero y un ‘sacacuartos’, argumento que debería sonrojarle a quien lo ponga encima de la mesa, pues no solo estaríamos aumentando el gasto público, sino perdiendo la posibilidad de prestar un servicio público que genere ingresos al sector y no al capítulo de Beneficio Empresarial, al fin y al cabo estamos hablando de la seguridad de los ciudadanos.