Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

9 millones para la carrera profesional en el SMS. ¿Y el resto qué?
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23.10.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ

Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto  

 

El Año que viene, salvo que los propios sindicatos dinamiten el acuerdo entre PP y CIUDADANOS, unos cuatro mil empleados públicos del SMS cobrarán el primer tramo de la carrera profesional, mientras que cerca de ocho mil empleados públicos de la misma empresa matriz, que configuran la denominada Mesa de Administración y Servicios nos quedamos otra vez con dos palmos de narices y sobre todo con cara de idiotas.

Sin duda ni PP, pero sobre todo CIUDADANOS, no han calculado bien el grave error cometido al dejar fuera de cualquier acuerdo a una parte importante del sector público regional, y es que no lo hacen por desconocimiento, que lo hay, sino porque la peyorativamente mal llamada tercera mesa, nunca ha tenido el peso ni sindical ni político que se merecen los trabajadores que la integran.

Lo lógico sería que las organizaciones sindicales con representación en ambas mesas, tanto sanidad como administración y servicios, se negaran a aceptar cualquier pacto o acuerdo que no contemplara una igualdad en las condiciones, pero me temo que otra vez más, se apostará por la famosa máxima: primero que entren por la puerta unos pocos y así creamos el precedente, frase que alguien debería darse cuenta que lo único que nos ha llevado es a que las diferencias entre colectivos sigan ampliándose.

Lo sucedido estos días, con el anuncio político del acuerdo entre dos partidos sobre la carrera profesional, es simplemente la puntilla definitiva al papel que actualmente juegan las organizaciones sindicales, y es que algunas no se han dado cuenta que la negociación colectiva ha trasladado su casa a Cartagena, concretamente a la Asamblea Regional, y ha dejado las mesas de sanidad, educación y administración y servicios para pasar solo fines de semana y puentes.

Pero harían una lectura sesgada y errónea, si las organizaciones sindicales no hacen autocrítica y echan la culpa a la intromisión, o a los propios trabajadores. Que haya colectivos o partidos políticos que hayan visto en la capacidad del poder legislativo una herramienta válida para mejorar condiciones económicas o laborales de los empleados públicos, es simplemente porque algunos abandonaron el terreno de juego.