Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

UNIVERSIDAD DE MURCIA: ¿Transparencia o Venganza?
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25.10.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ
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La UMU no vive precisamente en un clima de paz social ni interno ni externo. Si a las fricciones y confrontaciones con la UCAM le sumamos las permanentes crisis internas que viven la organización, el resultado no puede ser otro que la huida hacia delante. Cada vez me recuerda, salvando las distancias, aquella frase que conocen todos los jugadores de póker que dice: ‘Si a los diez minutos no has localizado al pringao, levántate y lárgate’. Y por si faltaba algo, el rector está contribuyendo,  y de que manera,  a que una institución que debería ser ejemplo de seriedad, tenga ramalazos de 'Sálvame Universidad'. A este ritmo que a nadie extrañe si al final el gobierno de la institución terminará, igual que Rajoy con Puigdemont, le envíe una carta para que diga si se va a presentar o no.

La pasada semana, durante las jornadas ‘Reto para una Sociedad Transparente’, cuando todo el mundo celebraba que Noelia Arroyo y José Molina firmaban la pipa de la paz, y dejaba atrás meses de desprecio, descoordinación, ninguneo y hasta humillación, la UMU decidió convertir las jornadas de Transparencia un cuadrilátero de boxeo, acusando al anterior equipo de gobierno universitario, dirigido por José Antonio Cobacho, de pésimo gestor, llegando a denunciar que tuvieron que desembolsar más de medio millón de euros a la Seguridad Social por el trabajo que desempeñaron alumnos en prácticas sin estar dados de alta.

¿Lo que hizo la La vicerrectora de Responsabilidad Social, Transparencia e Igualdad, María del Carmen López, fue un ejercicio práctico de transparencia o un acto de venganza?

Me temo que la transparencia no es sacar los trapos sucios del pasado aprovechando unas jornadas, sino abrir puertas y ventanas y dar explicaciones de la gestión de cada uno, poniendo la documentación a disposición de la sociedad. Si la vicerrectora quería cundir con el ejemplo, debería haber convocado una rueda de prensa para hacer un balance de lo que se encontró y sobre todo de las medidas que están tomando para que no vuelva a ocurrir. Y es que lamentablemente en la UMU llueve sobre mojado.

Si hace unos meses publicaba un artículo donde no entendía la pelea pública y hasta ‘verdulera’, con disculpas hacia quien ejerce esta profesión, entre la UCAM y la UMU, donde se mezclaban algo más que dos egos opuestos, y donde la comunidad universitaria daba una penosa y patética imagen ante la sociedad murciana, ahora otra vez, la UMU vuelve a las andadas, enviando un mensaje a la ciudadanía argumentando que todo vale con tal de aparecer como adalid de la transparencia.

En época de crisis, de pérdida continua de valores éticos, donde la corrupción sigue siendo amparada por el gobierno nacional y regional, la comunidad universitaria tiene una crucial misión y función, convertirse en la referencia de buen gobierno y buenas prácticas.

Esperemos que a pesar de estar el cuadrilátero preparado, los púgiles con los guantes colocados, no comiencen a darse hostias ante el jolgorio de unos pocos. La Universidad pública debe liderar el diálogo, la cultura, el buen gobierno y la transparencia como ejes fundamentales de la vida pública, y dejar los rencores, las rencillas y la ‘vendetta’ para los políticos de baja estopa, que de esos ya tenemos bastantes en esta Región para que se sume la UMU.