Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

PROSTITUYENDO EL LENGUAJE
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08.11.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ
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INTENTO GOLPE DE ESTADO

 ‘Presos Políticos’, ‘Golpe de Estado’, ‘Estado represivo’, ‘País opresor’, ‘Gente en la cárcel por pedir urnas’….., desde hace varios meses, demasiados políticos están prostituyendo el significado real de las palabras, y lo peor de todo no es que este colectivo, muchas veces mediocres, manipulan la historia sino que tergiversan el lenguaje, y los medios de comunicación no hacen todo lo que deberían hacer, para hablar con cierta propiedad y coherencia.

El mayor efecto colateral que esta manipulación del lenguaje está ocasionando, es el insulto permanente que se hace con quienes si sufrieron las consecuencias reales de lo que es un Golpe de Estado, que en este país tenemos experiencia reciente, lo que significa sufrir en sus propias carnes un Estado represivo o un País opresor, y también es vejar a los miles de Presos Políticos que la dictadura humilló y degradó.

 

Decir que en España a uno lo meten en la cárcel por pedir votar o urnas, es un insulto a la inteligencia, decir que en España uno no puede expresar libremente sus pensamientos ideológicos es no haberse leído ni el preámbulo de la Constitución, y hablar de Presos Políticos en vez de Políticos Presos es no solo usurpar el significado del lenguaje, sino manipular la realidad jurídica de las causas que han llevado a unas personas a la cárcel.

No estoy de acuerdo en absoluto que estén en la cárcel estos políticos presos, y que su hueco deberían dejarlo para aquellos políticos corruptos que siguen paseando por nuestras calles y barrios y a veces incluso representándonos en las instituciones públicas.

Es evidente que la clase política no va a cambiar el mensaje, y que seguirán enviando eslóganes populistas, pero sería bueno que los medios de comunicación, claves y necesarios en una democracia (véase los últimas investigaciones de los llamados ‘Paper Paradise’ para darnos cuenta de la importancia de la comunidad informativa) hicieran algo de autocrítica en todo este embrollo lingüistico, no solo el lenguaje se lo agradecerían, sino que muchísima gente no se vería menospreciada y ninguneada por su pasado de lucha contra las dictaduras y a favor de las libertades de las que hoy en día, mejorables es verdad, tenemos.