Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

INTERINOS: CARNE DE CAÑÓN
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10.01.18 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto          

 

Educación finalmente exigirá a los opositores que para pasar al proceso de concurso, sea obligatorio al menos obtener un cinco en la fase de oposición, lo que significa que cientos de interinos se verán obligados a hacer un doble esfuerzo si quieren optar a conseguir por fin una plaza en propiedad.

Curiosamente, la propia administración se contradice con esta medida, pues por un lado lleva años pagando mensualmente a unos profesionales por hacer su trabajo y ahora les exige que demuestren al menos que son capaces de obtener un cinco en el examen para poder pasar a la fase de concurso.

Pero no solamente la administración se pega tiros en sus propios pies con estas medidas, sino que muchos de estos interinos e interinas tienen ante si una más que preocupante situación, ya que como norma general son gente con años de experiencia, lo que conlleva que muchos de ellos tienen cargas familiares, hijos e hijas en edad escolar, o padres mayores que cuidar, si a esto le sumas que deben cumplir con su horario de trabajo y sacar adelante sus aulas, el resultado no es otro que una situación de clara desventaja frente a quienes pueden dedicar ocho o diez horas diarias a la preparación de oposiciones.

Siempre he defendido que ante la situación anómala creada por la propia administración, permitiendo que miles de interinos lleven años y años en esta situación administrativa por su negativa a sacar ofertas de empleo anuales decentes, no solo en educación, sino en sanidad y en la llamada administración y servicios, solo tiene una solución: Crear durante cuatro o cinco años procesos de selección paralelos, que por un lado permita a los interinos de larga duración participar en procesos especiales, y por otro, que aquellos opositores sin experiencia tengan también su cupo de oportunidades de acceder a la función pública.

Con este método, se consigue por un lado, premiar a aquellos profesionales que llevan años demostrando su valía, y por otro, la administración abre el acceso a sus servicios a través de seleccionar a los mejores, y no apostando, como hará la futura OPE extraordinaria, por la cantidad frente a la calidad.

Existen asociaciones de interinos que siguen luchando por este colectivo, pero me temo que el camino se seguirá haciendo demasiado cuesta arriba mientras el conjunto de las organizaciones sindicales no asuman el interés general frente al particular o de sus afiliados y afiliadas.

Los interinos e interinas son una parte fundamental del sistema público, y por esa simple razón, se merecen aunque sea un poco de respeto por parte de todos.