Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

LOS SINDICATOS SIGUEN CON EL PASO CAMBIADO
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18.04.18 - MIGUEL HERNÁNDEZ

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Las organizaciones sindicales más representativas de este país siguen perdiendo peso en la sociedad. Si los casos de corrupción y trapicheo les pasó factura tanto en los famosos ERE’s de Andalucía, las famosas tarjeas Black, o como el lamentable desfalco en el corazón del sindicalismo en España, como fue el caso en la cuenca minera de Asturias, ahora con su posicionamiento ante el proceso catalán, han vuelto a generar algo más que dudas en el resto del país.

 Es evidente que ambas organizaciones tienen en Cataluña un grave problema, pues allí reside una parte importante de su ‘músculo’ sindical, y las presiones son más que evidentes. Pero después de varios años poniéndose de perfil ante el problema catalán, generando dudas y sombras, ahora, apoyando el pasado sábado una  manifestación, no a favor del independentismo, pero al lado de los independentistas, ha vuelto a erosionar su credibilidad y proyecto en el resto de España.

 Hace unos años las organizaciones sindicales participaban en todos los debates políticos y sociales que se daban en los medios de comunicación, a fecha de hoy es prácticamente nula su presencia en dichos debates. Más aún, las últimas grandes manifestaciones convocadas a través de las mareas o plataformas,  las organizaciones sindicales han jugado un papel de mero comparsa.

 La aparición  de nuevas organizaciones sindicales sectoriales  es la consecuencia de la situación que viven los dos grandes sindicatos y su falta de respuestas concretas a problemas concretos, aunque a su favor juega que los sindicatos sectoriales con el paso del tiempo tienden a perder presencia y sobre todo capacidad de presión, la prueba más evidente es que el hasta ahora todopoderoso sindicato médico, la última huelga convocada hace unos días fue un estrepitoso fracaso.

 Que dos organizaciones políticas, partido popular y ciudadanos, presentaran públicamente un acuerdo laboral y económico a las puertas de un hospital (Reina Sofía) saltándose y riéndose de la mesa sectorial, hubiera ocasionado hace años un grave conflicto sindical, en cambio, no ocurrió absolutamente nada.

 Solo la legitimidad que le otorga la ley les hace aún subsistir, ya que a pesar de todo siguen ostentando la representación legal de los trabajadores, y en la Región de Murcia gracias al acuerdo de Participación Institucional, se ha podido parar la sangría que sufrían, pero eso no conlleva que la realidad sea bien distinta.

 Pueden disparar al mensajero, mirar para otro lado, pero el problema seguirá estando ahí, y los trabajadores y trabajadoras de este país se merecen que las organizaciones sindicales vertebren también la sociedad y participen activamente en la política laboral y económica de España, y de momento, los sindicatos siguen perdiendo capacidad de negociación, pero sobre todo siguen perdiendo credibilidad en un país que los necesita.