Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

La Escuela debe jugar un papel cada vez mayor en la carrera profesional de los empleados públicos (Francisco Saavedra - Dtor. Escuela Admon. Pública)
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18.07.16 - MIGUEL HERNÁNDEZ
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Equipo de la Escuela de Administración Pública junto al D. Gral. de Función Pública

En nombre de la Escuela de Administración Pública, Francisco Saavedra como máximo responsable e Isabel Belmonte como Secretaria, han recibido del Instituto Nacional de Administración Pública el cuarto premio en cuatro años. Y es que Murcia, como dice el propio Director ‘somos pequeños, pero en ilusión no nos gana nadie’.

Hemos querido compartir con ellos unos momentos para hablar no sólo de presente sino del futuro de la Escuela de Administración Púbica. Una Escuela que maneja en torno a 380 profesores y que el año pasado formó a más de 18.000 alumnos

Francisco Saavedra comenzó su camino formativo como profesor de Física y Química, tras más de dos lustros impartiendo clase, la Inspección educativa se convirtió en su profesión durante 15 años, ya en la recta final, estuvo como Subdirector de Recursos Humanos de Educación seis años, y los últimos cuatro, tiene la responsabilidad no de dirigir, sino como a él le gusta decir, coordinar la Dirección de la Escuela de Administración Pública.

¿En qué ha cambiado la Escuela fundamentalmente en los últimos años?

Fundamentalmente estamos apostando por compartir y generar conocimientos. Pero sobre todo, aspiramos a que la formación no se quede en el interno y que los conocimientos y experiencias que se adquieran, se trasladen y se apliquen en el centro de trabajo, ahí está la clave de todo. Si conseguimos eso, habremos cumplido nuestros objetivos.

¿Qué echa en falta en la Escuela?

No disponer de un mayor apoyo tecnológico. Cada día que pasa, las nuevas tecnologías son fundamentales en la formación. El último premio recibido, más que por la Escuela, yo diría que es de la propia administración autonómica, ha sido por llevar la conciliación a la formación. Apostar como apostamos por ‘Formar a los empleados públicos, cuando quieran en el tiempo que quieran’, creemos que ha sido un acierto.
‘Somos catalizadores en definitiva de las necesidades formativas que detectamos’, apuntilla Isabel Belmonte.

¿De qué os sentís más orgullosos como responsables de la Escuela?

Saber que todo esto sirve en definitiva para mejorar el servicio público que se presta es lo más importante para nosotros. Y sobre todo, queremos seguir siendo el referente formativo de las administraciones públicas.

¿Dónde puede estar la clave del éxito de la Escuela en los últimos años?

Sin ninguna duda, una parte importante han sido las alianzas que hemos hecho con otras organizaciones como la Universidad u otras muchas que nos están aportando experiencia y sobre todo compartir conocimientos.

¿Qué papel jugará en el corto y medio plazo la escuela en materia de la carrera profesional y la promoción?

Estoy convencido que cada vez mayor. La evaluación del desempeño debe jugar un papel clave. Ya estamos trabajando en proyectos concretos, y estamos seguros de dentro de unos años, la Escuela será determinante en la vida laboral de muchos empleados públicos.

¿Hay conciencia en los cargos públicos de la importancia de la formación interna?

Hay de todo. Hay Directores que creen en la formación como una herramienta clave para gestionar mejor el servicio público, y a otros que les cuesta entender lo que puede significar. Por ejemplo, en el País Vasco y Cataluña, los altos cargos deben pasar un curso de cien horas para conocer mejor tanto el funcionamiento interno de la administración, como tener conocimientos sobre el sector público y su gestión. Tarde o temprano también llegará aquí. ‘es ilógico que quien tiene que dirigir la administración, no tenga la obligación de formarse en ella’, apuntilla.

¿Qué retos más importantes se tienen con otras administraciones?

Hemos detectado en este tiempo una ‘posible’ falta de comunicación con las corporaciones locales, pero ya hemos puesto en marcha protocolos de actuación que nos está llevando a solventar este problema. El Ayuntamiento de Calasparra es un buen ejemplo de ello.

Por último: ¿Cómo veis la Escuela dentro de unos años?

Siguiendo siendo el referente de mucha gente.