Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

'Un tercio del presupuesto municipal de Murcia, está destinado a contratas con empresas privadas (Alicia Morales - Ahora Murcia)
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13.03.17 - MIGUEL HERNÁNDEZ
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El Ayuntamiento de Murcia se ha convertido tras la pérdida de las hasta ahora mayorías absolutas, en un lugar donde cada día hay que luchar por conseguir acuerdos y consensos. En los últimos lustros, el ayuntamiento dirigido por Cámara, puso en manos privadas un importante paquete de servicios públicos. Esto puede estar cambiando, y por eso, hemos querido traer hasta este CANAL DEL FUNCIONARIO a Alicia Morales, portavoz de Ahora Murcia en el ayuntamiento capitalino. Con ella hemos hablado también de temas que afectan a los empleados públicos y a los ciudadanos de Murcia en general. Este es el resultado.

Hace unos meses el Ayuntamiento firmó un acuerdo con la mayoría de los representantes sindicales sobre sus condiciones laborales, al poco tiempo, hubo elecciones y el único sindicato que no firmó dicho acuerdo, podríamos decir que 'barrió' en sus elecciones ¿Podría ser esto un ejemplo de que la sociedad va por un camino distinto al de las organizaciones políticas y sindicales?

Efectivamente, parece que una gran parte de los trabajadores municipales hubieran apoyado otro acuerdo. Creemos que es un tema que debe debatirse entre los trabajadores y sus representantes sindicales; nosotros en el Pleno del Ayuntamiento nos abstuvimos cuando hubo que votar el Acuerdo y lamentamos la ruptura de la unidad sindical que se produjo durante la negociación. Desde luego pensamos que los empleados públicos tienen que recuperar derechos laborales que se han visto muy afectados por los recortes de los últimos años.

El PP no engaña a nadie en su política económica, cree firmemente en la gestión privada de los servicios públicos, lo que algunos llaman externalizaciones pero en realidad son privatizaciones ¿Hay previsto algún proceso de remunicipalización por parte del ayuntamiento de Murcia?

Nosotros hemos puesto el tema sobre la mesa en muchas ocasiones, porque creemos que los servicios públicos deben ser gestionados desde lo público y atendiendo al interés de toda la ciudadanía, no a los beneficios empresariales. Hay que recordar que un tercio del presupuesto municipal está destinado a estas contratas con empresas privadas. Bajo ellas en muchos casos se esconden condiciones laborales muy precarias, sirven para crear redes clientelares y generan a veces situaciones irregulares, como ha advertido el Tribunal de Cuentas. Frente a la ola privatizadora y neoliberal del PP, cada vez hay más informes de especialistas que demuestran que los servicios públicos privatizados ni son más baratos ni de mayor calidad, que es lo que el PP ha vendido siempre. Por ello hay una tendencia general a estudiar cada caso concreto y revertir esta situación. Es verdad que es un proceso complejo, pero también es una cuestión de voluntad política; en otros ayuntamientos se está haciendo. En Murcia, a instancias de la oposición se ha creado una Comisión de Remunicipalización para estudiar la situación y se están haciendo propuestas sobre servicios concretos, pero el Gobierno del PP no está interesado en que el trabajo avance.


El anterior alcalde de la ciudad está inmerso en varios procesos judiciales, se ha demostrado que multiplicó por diez su patrimonio en tiempos de crisis, y que estuvo varios años viviendo sin utilizar tan siquiera los cajeros automáticos ¿Mucha gente se pregunta como un personaje así, no ha sido ya propuesto para ser declarado persona 'non grata', ya que el daño causado al municipio por su nefasta gestión es más que evidente?

Pues sí, nosotros también nos lo preguntamos. Creemos que las instituciones públicas -al margen del resultado de los procesos judiciales- debe dar una respuesta contundente de ejemplaridad política y de defensa del interés general. Por eso hemos propuesto en varias ocasiones que se retiren los honores concedidos a personas envueltas en escándalos de corrupción y en malas prácticas en la gestión pública; precisamente llevamos al Pleno del Ayuntamiento el caso del exalcalde Cámara, para que se retirara su nombre de calles y edificios públicos. Hasta el momento, lamentablemente, no lo hemos conseguido. Pero confiamos en que la presión social y política de sus frutos y ningún murciano se tenga que avergonzar de sus instituciones y políticos municipales.

¿Dígame tres motivos por los que la gestión municipal actual varia de la anterior cuando el PP tenía mayoría absoluta?

Yo creo que evidentemente hay un mayor control y una mayor transparencia de la gestión que hace el Gobierno del PP, que se ve obligado a negociar en muchos temas y no puede sacar adelante asuntos que en otro tiempo no requerían consenso. Esto es muy positivo. Además, hay más debate político y una pluralidad de voces mucho mayor, y eso enriquece la vida municipal. Por otra parte, muchos de los temas que hoy están en la agenda política municipal lo están gracias a la presión de la oposición. Sin embargo, no hay que olvidar que la ejecución y la gestión se hace en la mayoría de áreas desde la Junta de Gobierno y por ello el margen de acción del resto de grupos políticos es muy limitado. Seguimos con el mismo modelo de municipio y con los mismos lastres de las políticas del PP.

El actual regidor, no para de presentar proyectos a la ciudadanía, pero algunos tenemos la sensación que se quedan en eso ¿Está mejorando la vida de los murcianos en los últimos dos años?

Nosotros también tenemos esa sensación y no paramos de denunciar la política propagandística y de grandes proyectos y anuncios que, a día de hoy, no han mejorado en nada la realidad de nuestro municipio. Llevamos ya casi dos años de mandato y creemos que no se han abordado de forma global los grandes problemas estructurales de nuestro municipio, los que afectan la vida cotidiana de los vecinos y vecinas: el transporte público, el AVE, las infraestructuras en los colegios públicos y en los recursos sanitarios, la protección del patrimonio y su puesta en valor turística, el abandono de ciertos barrios, la dejadez y discriminación en pedanías, el refuerzo de los servicios sociales, la puesta en marcha de un proyecto cultural para el municipio... Los murcianos vemos todos los días muchas fotos, muchas reuniones, escuchamos muchas palabras, pero lo que realmente se ha hecho es poquísimo.

En estos dos años apenas que llevan como concejales del ayuntamiento, ¿Se han llevado más alegrías que frustraciones?

Nos hemos llevado muchas alegrías en lo que tiene que ver sobre todo con el honor de representar a la gente en el Ayuntamiento, de ver cómo los vecinos y las vecinas acuden a nosotros con sus propuestas y sus quejas, porque confían en que vamos a trabajar por ellos. La alegría de ver cómo mucha gente en la calle reconoce nuestro trabajo como un trabajo serio y riguroso, y nos anima a seguir. Pero frustraciones también nos hemos llevado muchas: el ritmo institucional es a veces desesperadamente lento, muchas iniciativas aprobadas no se ejecutan, nuestro margen de acción es limitado, el aparato propagandístico es muy potente y, como decía antes, tenemos un gobierno municipal paralizado y sin afrontar los grandes problemas...

¿Dígame solo tres de las cuestiones que más le preocupa como concejala del ayuntamiento de Murcia y que cree imprescindible actuar?.

En primer lugar la lucha contra las desigualdades en un municipio tan complejo geográfica y poblacionalmente como es el de Murcia. Ello supone reforzar los servicios sociales y un aumento de los presupuestos en gasto social, como ya hemos propuesto. Y supone también invertir en pedanías para acabar con la discriminación de éstas con respecto a la ciudad, en áreas fundamentales como son el transporte público y la atención a zonas vulnerables.

En segundo lugar nos parece fundamental trabajar en serio la transparencia en la gestión municipal, especialmente en lo que tiene que ver con la contratación pública. Hay que acabar con la opacidad, caldo de cultivo de la corrupción, y desterrar las prácticas clientelares enraizadas en nuestro municipio.

En tercer lugar, hay que diseñar un proyecto de ciudad que incluya una verdadera política social, cultural, ambiental y patrimonial, con medidas a medio y largo plazo.