Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

Ruta de la Norias (Abarán) y Medina Siyâsa (Cieza). Una visita más que obligada
( 6 Votos )
06.05.18 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto

Noria

A menos de media hora de Murcia, en las localidades de Cieza y Abarán se localiza nuestra propuesta, por la antigua carretera que unía estas dos localidades murcianas, encontramos nuestro primer  rincón insólito de la semana. La gran ventaja de esta ruta, reside en las alternativas que nos ofrecen ambas localidades, con el fin de complementar un día que espero lo disfruten.


Itinerario Recomendado

La ruta recomendada, se iniciará a la entrada de la población de Abarán, que desde Murcia no presenta ninguna dificultad, pues tan solo tendremos que tomar la autovía de Albacete y tomar el desvío hacía esta localidad perfectamente señalizado, y que se encuentra tras la salida de Yecla y Jumilla.

Una vez en la localidad de Abarán, y tras dejar a la entrada del municipio el cruce que lleva a la vecina población de Blanca, nos encontramos un nuevo cruce, donde nosotros tomaremos dirección Cieza (hacia la derecha), dejando frente a nosotros la entrada a la concurrida Plaza de la Era. En menos de dos kilómetros, vayan muy despacio, a la izquierda un pequeño y viejo cartel (no es fácilmente visible) nos indicará que nos encontramos muy cerca del punto de partida de nuestro rincón de la semana.

Una vez tomado el cruce, unos cincuenta metros, y junto a un restaurante (desconozco si a fecha de hoy ha reabierto, pues en su terraza se disfruta de una maravillosas vistas), a nuestra derecha encontraremos un pequeño aparcamiento, ideal para dejar nuestro vehículo.

Iniciaremos nuestro camino en dirección al río Segura, y enseguida nos encontraremos la primera noria (Noria de Don García), muy bien restaurada (principios del siglo XIX), con un diámetro de algo mas de ocho metros y construida en madera, desde aquí, ya tomaremos hacia la izquierda dirección Abarán, a la derecha se divisa perfectamente al fondo, en lo alto, el emplazamiento de Medina Siyâsa, así como la pequeña Ermita del Buen Suceso, que podemos visitar a lo largo del día y que os recomiendo, donde podremos divisar un paisaje diferente.

Un sendero, que de la mano de la acequia nos acompañará todo el tiempo, se convierte junto con los huertos repletos de limoneros, higueras, mandarinos y árboles frutales, en un paseo que aparte de paz y sosiego le hará recuperar los olores perdidos en las ciudades. Tras unos diez minutos, se hace parada obligatoria divisar el río Segura en todo su esplendor, y que dará paso en unos pocos metros a la que tiene fama de ser la mayor noria de Europa, la Noria Grande, que data de principios de 1800 y que con sus casi doce metros de diámetros, es capaz de elevar 25 litros de agua por segundo. Su reconstrucción es de 1951 por encargo de la Comunidad de Regantes, la cual es su propietaria. Está realizada en madera. Desde este punto, podremos divisar y visitar dos norias más al otro lado del río, pero que no alcanzan la espectacularidad y grandiosidad de estas.

Aquí finalizará nuestra pequeña pero no menos singular propuesta del fin de semana, el recorrido también puede realizarse en sentido inverso para terminar degustando y paseando por las calles singulares de Abarán, en donde es recomendable, subir hasta la Ermita de San Cosme y San Damián para disfrutar de unas vistas espectaculares sobre el Río Segura.

MEDINA SIYÂSA

Si buscan un recurso turístico infrautilizado no busquen más. En Cieza se encuentra la legendaria ciudad árabe de Medina Siyâsa, sin duda una auténtica referencia para los estudiosos del mundo árabe. Una lástima que en los últimos años, cuando se hacían y se dejaban a medias moles mastodónticas por toda la geografía murciana, despilfarrando millones y millones de euros, la administración regional no invirtiera, que no gastara, todo ese dinero en recuperar el rico patrimonio que hay en la Región de Murcia. Una gran oportunidad perdida.

Pero a pesar de la poca inversión, merece la pena visitar este enclave que nos sitúa como uno de los balcones naturales más espectaculares y diferentes que hay en la comunidad murciana.

Estoy convencido que algún día, La ciudad perdida durante 500 años, recordemos que fue la puerta de entrada de la meseta a la Cora de Tudmir, está llamada a convertirse en un símbolo de la región. Sí en Francia existiera un enclave como este, estaría anunciado en cien kilómetros a la redonda, pero aquí apenas es conocida incluso por los propios murcianos y murcianas.

Lo mejor es ponerse en contacto con la oficina de turismo para que le informen sobre su visita.