Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

FIESTAS DE CARAVACA DE LA CRUZ: Comienza el espectáculo
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27.04.18 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto

Noria

La primera semana de mayo de cada año, la capital turística del mediterráneo se traslada a un rincón del noroeste murciano: Caravaca de la Cruz. Desde la noche de las migas (30 de abril) hasta el 5 de mayo, la ciudad se prepara para mostrar a la comunidad turística y festera unas fiestas declaradas de interés turístico internacional, y que tiene en el 2 de mayo, los Caballos del Vino, su símbolo que salta fronteras más allá de los pirineos.

Este año de nuevo los Moros y Cristianos con sus Reyes y Sultanes al frente volverán a hacer vibrar a los visitantes los días 3 y 4 principalmente, con su parlamento (jueves 3) y su gran desfile (día 4) pero sobre todo, cientos de caballistas miran al cielo para que  el día 2 sea de nuevo un día lleno de pasión, llantos, alegrías y con un poco de suerte hasta es posible rizar el rizo y rebajar el record de la carrera, muy difícil pero no imposible.

El otro día en clase me preguntaron que habían pensado acercarse a las Fiestas de Caravaca, que no las conocían, así que me pidieron que les recomendara dos días, ya que no disponían de más tiempo.

- ¿Vais con niños?, le pregunté

- Sí, con dos niñas de corta edad. ¿por qué?, me dijo

Porque cambia mucho, con niñas pequeñas no te recomiendo ni la popular cuesta de la Simona el día 2 a primera hora de la mañana, ni mucho menos intentar meterte en la cuesta del castillo a partir de mediodía, es demasiado peligroso para ir con peques, así que lo mejor es que vayas el día 2 por la mañana a disfrutar del paisaje que generan los caballos en la glorieta con sus mantos llenos de magia y trabajo, y el día 3, con su desfile infantil por la mañana, pero sobre todo, te recomiendo que en el Templete, por la tarde,  vivas la fusión de su Cruz con su gente.

- ¿Y si vamos sin niños?

Entonces la cosa cambia, ponte un pañuelo rojo al cuello, y sumérgete el día dos en el corazón de las fiestas, sube a la cuesta, lleva cuidado, pero sobre todo, no estorbes. Siente la pasión, el color, toca la belleza de los mantos y huele la tensión de algunos caballistas.

Y si te gustan mucho los caballos, el día 1 es un día para disfrutar de ellos, pero el desfile del día 3 por los rincones y callejuelas de su casco antiguo, es diferente y único, y no te olvides de ver la bajada de la Cruz  al Templete al atardecer.