Miguel Hernández Funcionario de la Tesorería Territorial en excedencia. Funcionario de la Comunidad Áutónoma. Jefe de Área del SEF.

Restaurante La Puerta Grande (Fortuna): Brasas a flor de piel
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13.05.18 - MIGUEL HERNÁNDEZ
Una oportunidad única para disfrutar de Cartagena en agosto

 

Reconozco que no hay muchos motivos para ir de viaje turístico a Fortuna, salvo que uno vaya a darse un buen baño a su Balneario, con sus dos piscinas (en junio estará terminada la grande que están acondicionando para ofrecer nuevas alternativas) que hacen las delicias de aquellos que buscan relajarse y tratarse con ellas, aunque no es menos cierto que llegar a este Balneario es como retroceder en el tiempo un siglo si no fuera porque los coches que hay aparcados te recuerdan que estás en 2018, su Camping, auténtico motor económico turístico de la zona, y por supuesto por sus espectaculares fiestas de agosto. Ahora le sumo un cuarto motivo: Ir a cenar, en verano hace quizás excesivo calor a la hora de la comida, al restaurante La Puerta Grande, donde Paco 'El Sastre' y su mujer Pili, junto a su sobrino Miguel, cumplen diez años con una cocina fundamentada en sus carnes a la brasa y sus arroces.  
 

En la carretera que lleva de Fortuna a los Baños, a los dos kilómetros a la derecha, y perfectamente indicado se encuentra el restaurante que os recomiendo acercaros un día o una noche a probar, eso sí, llamar para reservar.

Quizás lo primero que te llama la atención es que suele ser visitado por numerosos extranjeros, imagino que aprovechando la colonia que hay en esta zona, y sobre todo, muchos de ellos usuarios habituales del camping. 

Tiene un menú (12 euros) que es proporcionado, aunque lo mejor que tienen es su relación calidad precio. La materia prima que tienen es buena, si a esto le sumas que las brasas las manejan con soltura, el resultado no puede ser otro que un restaurante recomendable.

Tengo que volver algún día a probar su cochinillo y sus migas y arroces, pero eso será en otro momento, lo poco que conozco de ellos es que al margen de ser casi una familia todo su personal, te tratan como si fueras uno de ellos, y eso es de agradecer. 

En verano o los días de calor no es muy buena idea acercarse a comer en su terraza, aunque en la 'desértica' Fortuna, son muchos los días del año que a mediodía es una buena idea acercarse hasta este restaurante, que te estará esperando no solo con la puerta abierta, sino que entrarás y saldrás por su Puerta Grande.